miércoles, 22 de noviembre de 2017


LA INVESTIGACIÓN CAMBIA EL MUNDO


Tomado del libro
Metodología de la investigación
de Roberto Hernández, Carlos Fernández y Pilar Baptista.


Como una semilla sembrada en un campo y da vida a una planta, una idea comienzo de una investigación. La planta nos da alimentos o sombra, la idea de investigación podría encaminarnos a estudios ulteriores que solucionen un determinado problema, hallar la cura para una enfermedad, inventar instrumentos, máquinas, entre otros, que cambien el destino de la humanidad. 
La investigación es inherente al ser humano. Lo hacemos desde pequeños. “¿O alguien no ha visto a un bebé tratando de averiguar de dónde proviene un sonido?”, se preguntan Roberto Hernández Sapieri, Carlos Fernández Collado y Pilar Baptista Lucio en su libro Metodología de la investigación, que pone a nuestro alcance un mundo insospechado por descubrir, analizar y aprender. Expresan de manera categórica que todos los seres humanos hacemos investigación frecuentemente. Para que no queden dudas ponen estos ejemplos:

Cuando nos atrae una persona que conocimos, tratamos de investigar si le podemos resultar atractivos.
Cuando un amigo o amiga está enojado (a) con nosotros, buscamos examinar cuáles son las razones que motivaron esta situación.
Cuando nos interesa un personaje histórico, indagamos cómo vivió y murió.
Cuando buscamos empleo, investigamos quién ofrece trabajo y en qué condiciones.
Cuando nos agrada un platillo, nos interesa conocer la receta, Sin embargo, pasando a otras áreas y ocupaciones, los autores afirman que hoy no es posible concebir a una amplia gama de trabajos sin aludir a la investigación. 
¿Nos podemos imaginar a un gerente de mercadotécnica en cuya área no se efectúe investigación de mercados? ¿Cómo sabrían sus ejecutivos lo que sus clientes quieren?, ¿Cómo conocerían su posición en el mercado? 
Investigan por lo menos para saber sus niveles de ventas y participación en el mercado. Luego se preguntan: 
¿Acaso nos podemos figurar a un ingeniero civil que pretenda construir un edificio, un puente o una casa sin que lleve a cabo un estudio de suelo? 
Simplemente, deberá hacer una pequeña investigación de lo que quiere la persona que le encarga la obra. 
¿Podemos concebir a un médico cirujano que no ejecute un diagnóstico preciso de su paciente previo a la operación? 
¿A un candidato para un puesto de elección popular que no realice encuestas de opinión para saber cómo lo favorece el voto y qué opina la gente de él? 
¿A un contador que no busque y analice las nuevas reformas fiscales? 
¿A un biólogo que no haga estudios de laboratorio? 
¿A un criminólogo que no investigue la escena del crimen? 
¿A un periodista que no haga lo mismo con sus fuentes de información? 

En consecuencia, la investigación es muy útil para distintos fines: crear nuevos sistemas y productos; resolver problemas económicos y sociales; ubicar mercados, diseñar soluciones
y hasta evaluar si hemos hecho algo correctamente o no. 
Incluso, para abrir un pequeño negocio familiar es conveniente usarla. Los autores de Metodología de la investigación hacen hincapié en que aprender investigación es más fácil de lo que pudiera creerse. “Es como empezar a utilizar la computadora y navegar en Internet. Basta conocer ciertas cuestiones”. 
Enfatizan que tanto la investigación cuantitativa, como la cualitativa y la mixta han proporcionado aportes trascendentales al conocimiento generado en las diferentes ciencias y disciplinas. “Privilegiamos el empleo de las tres formas de realizar investigación científica, siempre y cuando se conduzcan de manera ética, legal y con respeto a los derechos humanos de los participantes y los usuarios o lectores. 

El investigador debe proceder con honestidad, al procurar compartir sus conocimientos y resultados, así como buscar siempre la verdad. Mitos Sobre la Investigación Científica Metodología de la investigación, un volumen de más de 600 páginas, dividido en 17 capítulos, cuadros e ilustraciones, desbarata dos mitos sobre la investigación.

Primer mito: la investigación es sumamente complicada y difícil. “Durante años, algunas personas han dicho que la investigación es muy complicada, difícil, exclusiva para personas de edad avanzada, lentes (…), propia de “mentes privilegiadas”; incluso, un asunto de “genios”. Sin embargo, puntualizan, la investigación no es nada de esto. La verdad es que no resulta tan intrincada ni difícil. Cualquier ser humano puede hacer investigación y realizarla correctamente, si aplica el proceso de investigación correspondiente. Lo que se quiere es conocer dichos procesos y sus herramientas fundamentales”.
Segundo mito: la investigación no está vinculada al mundo cotidiano, a la realidad. “Hay estudiantes que piensan que la investigación científica es algo que no tiene relación con la realidad cotidiana. Otros estudiantes consideran que es “algo” que solamente se acostumbra hacer en centros muy especializados e institutos con nombres largos y complicados. En primer lugar, es necesario recordar que la mayor parte de los inventos en el mundo, de una u otra forma, son producto de la investigación. Creaciones que, desde luego, tienen que ver con nuestra vida diaria: desde el proyector de cine, el nailon, el marcapasos, la aspiradora, el motor de combustión, el teléfono celular o móvil y el CD; hasta medicamentos, vacunas, cohetes, juguetes de todo tipo y prendas de vestir que utilizamos cotidianamente”.

¿Por qué Investigar?

Hernández, Fernández y Baptista lanzan esta advertencia a los estudiantes: “En estos tiempos de globalización, un egresado o egresada que no tenga conocimientos de investigación, se encontrará en desventaja frente a otros (as) colegas (de su misma institución y de otras universidades o equivalentes en todo el mundo), ya que cada vez más las instituciones educativas buscan diferenciar a sus alumnos del resto y por ello hacen un mayor énfasis en la investigación (con el fin de formar mejor a sus estudiantes y prepararlos para ser más competitivos, además de obtener acreditaciones y vincularse con otras universidades e institutos). No saber respecto a los métodos de investigación implicará relegarse”. Este libro de fácil lectura aborda los tres enfoques de la investigación científica, vistos como procesos: el cuantitativo, el cualitativo y los métodos mixtos. Está estructurado en cuatro partes y cada una de ellas con sus capítulos correspondientes. Primera parte: Los enfoques cuantitativo y cualitativo en la investigación científica; Segunda: El proceso de la investigación cuantitativa; Tercera: El proceso de la investigación cualitativa; y Cuarta: Los procesos mixtos de investigación. Cada capítulo contiene el esquema del proceso que se está estudiando, los objetivos de aprendizaje, mapas conceptuales, resúmenes, glosarios y ejercicios. 
Finaliza con la sección “Los investigadores opinan”, donde se muestran puntos de vista de académicos acerca de la investigación científica. Con este volumen, editado por McGraw-Hill, Metodología de la investigación que ya tiene varias ediciones constituye una herramienta fundamental en la travesía de cualquier persona para alcanzar una sólida formación profesional y académica, y al mismo tiempo, una invitación para que se anime a transitar por esta subyugante tarea del saber humano.


link 
https://goo.gl/RoR4yg


viernes, 3 de noviembre de 2017

Decálogo para publicar internacionalmente

      La Dra. Rosa García Ruíz, Co-editora de la Revista Comunicar ha publicado una importante entrada en el blog de la escuela de autores de la revista titulada "Presencia Internacional". En su publicación  nos recomienda una serie de actuaciones que deberían practicar los investigadores para promover la internacionalización de sus actividades y sus publicaciones.  

En tiempos en la que en la academia se ha dinamizado la necesidad de publicar el resultado de nuestras investigaciones, sus recomendaciones resultan muy oportunas e importantes para practicarlas.
        Que el conocimiento científico no tiene fronteras es un hecho innegable y que las revistas científicas han contribuido a difundir la ciencia y hacerla llegar a todos o casi todos los rincones del mundo también. Ahora bien, todo  investigador ha de dominar una serie de estrategias para lograr que sus trabajos tengan impacto y reconocimiento a nivel internacional.


      La Escuela de Autores, en anteriores entradas ya ha aportado algunas claves que garantizan el éxito de una publicación, pero es necesario que el investigador, novel o no tanto, tenga en cuenta una serie de actuaciones, a modo de decálogo, para asegurar la presencia internacional: 

  • Leer publicaciones de investigadores de otros países.
  • Registrarse en redes científicas como Academia.edu y Researchgate. 
  • Seguir redes de investigadores de carácter internacional. 
  • Mantenerse informado de convocatorias de proyectos desde organismos internacionales. 
  • Buscar convocatorias de ayudas para la movilidad a otros países.
  • Asistir a Congresos en el extranjero. 
  • Difundir nuestras publicaciones y proyectos priorizando seguidores extranjeros y priorizando que otros te reconozcan. 
  • Contactar con investigadores de otros países y ofrecernos como colaboradores/socios en sus proyectos.
  •  Invitar a investigadores extranjeros a colaborar en nuestros preciados proyectos   de investigación. 
  • Enviar al menos el 50% de nuestros artículos a revistas extranjeras.
       
      Salir de nuestro entorno, contactar con otros investigadores próximos a nuestra temática, formar parte de equipos internacionales y sobre todo viajar a otros países, superando las barreras geográficas y, en ocasiones, institucionales o burocráticas, supone todo un reto para muchos investigadores que requiere una planificación cuidada y bien dirigida de nuestra trayectoria profesional, la cual debe iniciarse en el momento de matricularse en un doctorado de carácter internacional.


       Nuestra presencia internacional debe estar avalada por la publicación de nuestros trabajos en  revistas científicas situadas en los mejores puestos de WOS o SCOPUS, como proponíamos en una anterior entrada de este blog.

       Seleccionar estas revistas es fundamental para nuestra internacionalizar nuestra investigación, pero hemos de fijarnos especialmente en su repercusión y reconocimiento internacional, que se concreta en unos criterios de calidad que hemos de contrastar:
  • Idiomas en los que se publican sus trabajos.
  • Bases de datos internacionales en las que están indizadas.
  • Composición del Comité científico con investigadores de numerosos países.
  • Coediciones internacionales.
  • Revisores de países distintos al de la edición.
  • Compromiso de la revista en una política de difusión de sus artículos metódica, rigurosa e impactante.

       La Revista Comunicar es un buen ejemplo de revista que garantiza la presencia internacional de sus autores, puesto que además de su publicación impresa y digital en lengua española e inglesa, tiene una edición china y otra brasileña de todos los títulos y resúmenes de sus publicaciones. Cuenta además con cuatro Coediciones Internacionales: coedición inglesa, coedición china, coedición en portugués y coedición iberoamericana. Su Comité Científico está formado por más de sesenta expertos de reconocido prestigio de numerosos países. El Consejo Internacional de Revisores Científicos cuenta con más de quinientos revisores de más de cuarenta países.  Además se encuentra indizada en casi 90 bases de datos internacionales selectivas, que garantiza el compromiso de difusión de los trabajos que sus autores le confían. Comunicar ofrece también datos actualizados en sus métricas respecto al número de lectores, algo más de 352.000 de más de 255 países, así como la presencia de autores por países.

¿Cómo elaborar un artículo científico
Por Henry Chero

   Estimados docentes de RedDOLAC, entre las consultas que nos llegan observamos la necesidad de tener orientaciones para la redacción de artículos científicos. Al respecto les informo que en la web hay diversas propuestas que ayudan y que tienen como punto de referencia un documento de UNESCO denominado "Guía para la redacción de artículos científicos destinados a la publicación", cuya segunda edición de mayo del 1983 la pueden descargar AQUÍ.

    En la web también podemos encontrar la propuesta del Departamento de Filosofía de la Universidad de Granada de España denominada "Pautas para redactar un trabajo escrito o un artículo" dentro del cual encontramos las orientaciones de "Cómo elaborar un artículo científico"  el mismo que a continuación  transcribo íntegramente y que también lo pueden consultar en la misma web de la Universidad de Granada desde AQUÍ. 

Cómo elaborar un artículo científico

¿Qué es un artículo científico?

    En general el artículo científico se define como un informe escrito y publicado que describe resultados originales de una investigación: se escribe para otros no para mí.
El artículo científico, no es un escrito que el autor guarda para sí, sino que debe ser lo suficientemente claro como para que terceras personas capten el mensaje concreto que realmente se quiere trasmitir. En otras palabras podemos resumir que, el artículo científico: 

  • Es un informe sobre resultados de una investigación científica. 
  • Se refieren a un problema científico.
  • Los resultados de la investigación deben ser válidos y fidedignos. 
  • Comunica por primera vez los resultados de una investigación.

En la Guía para la redacción de artículos científicos publicados por la UNESCO, se señala, que la finalidad esencial de un artículo científico es comunicar los resultados de investigaciones, ideas y debates de una manera clara, concisa y fidedigna. Es por ello que para escribir un buen artículo científico hay que aprender y aplicar los tres principios fundamentales de la redacción científica: 

  • Precisión.
  • Claridad.
  • Brevedad.
 
Escribir un artículo científico no significa tener dones especiales, sino requiere de destrezas y habilidades creativas que puede aprender cualquier investigador.

 
¿Cómo se organiza un artículo científico?

       Existen diferentes criterios sobre la organización del artículo científico y que el investigador puede tener en cuenta en el momento de redactarlo. Algunos autores desagregan el apartado Conclusiones, mientras que otros lo consideran dentro de la Discusión.

Sistema IMRYD           
  • Introducción                
  • Metodología 
  • Resultados 
  • Discusión
Esquema 1
  • Introducción 
  • Material y métodos
  • Resultados 
  • Discusión
Esquema 2
  • Resumen (Abstract): resume el contenido del artículo. 
  • Introducción: informa el propósito y la importancia del trabajo. 
  • Materiales y métodos: explica cómo se hizo la investigación. 
  • Resultados: presenta los datos experimentales. 
  • Discusión: explica los resultados y los compara con el conocimiento previo del tema. 
  • Literatura citada: enumera las referencias citadas en el texto.

 ¿Cuáles son las reglas a tener en cuenta para elaborar un artículo científico?

  • Título: debe quedar expresado en 15 palabras que describan el contenido del artículo en forma clara, exacta y concisa.  
  • Anotar hasta un máximo de seis autores según el orden de importancia de su contribución material y significativa a la investigación. 
  • Identificar la institución o instituciones donde se realizó la investigación 
  • Incluir un resumen estructurado, que entre 150 y 300 palabras identifique de forma rápida y exacta el contenido básico del artículo.
  • Introducción: debe explicar el problema general, el de investigación, lo que otros escribieron sobre el mismo y los objetivos e hipótesis del estudio.  
  • Métodos: describir el diseño de la investigación y explicar cómo se llevó a la práctica, justificando la elección de métodos y técnicas de forma tal que un lector competente pueda  repetir el estudio. 
  • Presentar la descripción según la secuencia que siguió la investigación: diseño, población y      muestra, variables, recogida de datos, análisis, etc. 
  • Presentar los resultados del estudio mencionando los hallazgos relevantes (incluso los contrarios a la hipótesis), incluyendo detalles suficientes para justificar las conclusiones. 
  • Utilizar el medio de presentación más adecuado, claro y económico: preferiblemente el texto (en tiempo pasado), tablas y gráficos (auto explicativos) e ilustraciones (sólo las esenciales).
  • En la discusión mostrar las relaciones entre los hechos observados.
  • Establecer conclusiones infiriendo o deduciendo una verdad, respondiendo a la pregunta de    investigación planteada en la introducción.
  • En la sección de agradecimientos, reconocer la colaboración de personas o instituciones que ayudaron realmente en la investigación, que colaboraron en la redacción del artículo o revisaron el manuscrito.
  • Enumerar las referencias bibliográficas según orden de mención en el texto y sólo obras importantes y publicaciones recientes (salvo clásicos).
  • Excluir referencias no consultadas por el autor. Adoptar el estilo de Vancouver.
  • Incluir en forma de Apéndices la información relevante que por su extensión o configuración    no encuadra dentro del texto.

En el artículo científico podemos encontrar varias secciones principales:
 
1. El titulo

El título debe ser corto, conciso y claro. Es aconsejable que el título sea escrito después de redactar el núcleo del manuscrito (introducción, material-métodos, resultados y discusión). 
Los títulos pueden ser informativos ("Alta incidencia de infartos de miocardio en fumadores") o indicativos ("Incidencia del infarto de miocardio en fumadores").
   
2. ¿Cómo elaborar un resumen?

Un buen resumen debe permitir al lector identificar, en forma rápida y precisa, el contenido básico del trabajo; no debe tener más de 250 palabras y debe redactarse en pasado, exceptuando el último párrafo o frase concluyente. No debe aportar información o conclusión que no está presente en el texto, así como tampoco debe  citar referencias bibliográficas. Debe quedar claro el problema que se investiga y el objetivo del mismo. 

En general, el Resumen debe: 

  • Plantear los principales objetivos y el alcance de la investigación. 
  • Describir la metodología empleada. 
  • Resumir los resultados 
  • Generalizar con las principales conclusiones.
Los errores más frecuentes en la redacción del resumen son: 

  • No plantear claramente la pregunta
  • Ser demasiado largo
  • Ser demasiado detallado detallado.
3. Introducción

  • La Introducción es pues la presentación de una pregunta 
  • Porqué se ha hecho este trabajo 
  • El interés que tiene en el contexto científico 
  • Trabajos previos sobre el tema y qué aspectos no dejan claros, que constituyen el objeto  de nuestra investigación. 
  • El último párrafo de la introducción se utilice para resumir el objetivo del estudio.
 4. Material y métodos

Responde a la pregunta de "cómo se ha hecho el estudio". 
La sección de material y métodos se organiza en cinco áreas: 

  1. Diseño: se describe el diseño del experimento (aleatorio, controlado, casos y controles, ensayo clínico, prospectivo, etc.)
  2. Población sobre la que se ha hecho el estudio. Describe el marco de la muestra y cómo se ha hecho su selección.
  3. Entorno: indica dónde se ha hecho el estudio (hospital, asistencia primaria, escuela, etc.).
  4. Intervenciones: se describen las técnicas, tratamientos (utilizar nombres genéricos siempre), mediciones y unidades, pruebas piloto, aparatos y tecnología, etc.
  5. Análisis estadístico: señala los métodos estadísticos utilizados y cómo se han analizado los datos.
5. Resultados

Incluye las tablas y figuras que expresen de forma clara los resultados del estudio realizado por el investigador. 
Los resultados deben cumplir dos funciones:

  1. Expresar los resultados de los experimentos descritos en el Material y Métodos. 
  2. Presentar las pruebas que apoyan tales resultados, sea en forma de figuras, tablas o en el mismo texto. 

El primer párrafo de este texto debe ser utilizado para resumir en una frase concisa, clara y directa, el hallazgo principal del estudio. Esta sección debe ser escrita utilizando los verbos en pasado.
 
6. Discusión

La mayoría de los lectores irán después de leer el resumen (a pesar de que los expertos recomiendan que, tras leer el título, lo primero que hay que leer es el material y métodos) y la sección más compleja de elaborar y organizar. 
Algunas sugerencias pueden ayudar

  • Comience la Discusión con la respuesta a la pregunta de la Introducción, seguida inmediatamente con las pruebas expuestas en los resultados que la corroboran.
  • Escriba esta sección en presente ("estos datos indican que"), porque los hallazgos del trabajo se consideran ya evidencia científica.
  • Saque a la luz y comente claramente, en lugar de ocultarlos, los resultados anómalos,     dándoles una explicación lo más coherente posible o simplemente diciendo que esto es     lo  que ha encontrado, aunque por el momento no se vea explicación. Si no lo hace el     autor, a buen seguro lo hará el editor.
  • Especule y teorice con imaginación y lógica. Esto puede avivar el interés de los lectores.                                                                                                             
  • Incluya las recomendaciones que crea oportunas, si es apropiado.
  • Y, por encima de todo, evite sacar más conclusiones de las que sus resultados permitan, por mucho que esas conclusiones sean menos espectaculares que las esperadas o deseadas.
7. Bibliografía

La bibliografía se citará según la normativa exigida por la revista elegida o la Editorial científica, por ello existen diferentes normas reconocidas internacionalmente y que deben ser tenidas en cuenta por el investigador. 
El nivel de actualización del artículo científico, se determinará atendiendo a las bibliografías consultadas y que se encuentren en los últimos 5 años de publicación.