miércoles, 9 de diciembre de 2015

El Deporte y la Disciplina en la Organización

por Helenys Olivarez

El deporte es una actividad que nos beneficia en muchos aspectos; en cuanto a la parte física nos brinda un mejor funcionamiento corporal, así también, nos inculca aspectos positivos en cuanto a disciplina, actitud y hábitos, que se reflejan en la formación integral de las personas, es por esto lo importante de la práctica deportiva en nuestras vidas.

Disciplina, significa regularizar, metodizar, ordenar, instruir, enseñar, pero no se puede enseñar donde no hay orden ni método. A través de la disciplina se contribuye a una positiva convivencia y a la formación de actitudes indispensables para la eficiente adaptación social y laboral. Por el contrario, la indisciplina perturba la estabilización de hábitos y actitudes requeridos para las horas de estudio, trabajo o recreación.

¿Qué es la Disciplina?

La disciplina es, básicamente, la capacidad de pasar a la acción aunque no tengamos motivación. Así mismo la autodisciplina es hacer lo que deberías hacer, cuando deberías hacerlo, tanto si te apetece como si no.  Tracy citado por Guzmán (2011).

Se trata de un recurso personal y como tal podemos desarrollarlo al igual que cualquier otro de nuestros recursos, características o habilidades. Con una mayor disciplina tendremos la capacidad de pasar a la acción más rápidamente, con menor esfuerzo, y cada vez de forma más independiente de nuestro estado interno y de nuestra motivación.

Como cualquier otro recurso (sociabilidad, capacidad de organización, asertividad…) la disciplina puede desarrollarse. Es igual que entrenar un músculo o aprender una nueva habilidad. Si estamos desentrenados, sentiremos que tenemos poca disciplina y cualquier problema nos parecerá un desafío retador, pero poco a poco podemos aumentarla y desarrollarla al igual que cualquier otra habilidad o característica.
 Pavlina,  ha desarrollado un modelo de autodisciplina basado en cinco pilares:

  • Aceptación: saber qué nivel de disciplina tenemos, de qué somos capaces y de qué no
  •  Fuerza de Voluntad: la capacidad de actuar con energía en un momento determinado, aunque no se sostenga en el tiempo
  • Trabajo Duro: la capacidad de hacer lo que es difícil y retador
  • Laboriosidad: la capacidad de realizar el trabajo, es decir, aplicar el tiempo y el esfuerzo necesario hasta que esté hecho, aunque sea algo rutinario y aburrido
  • Persistencia: la capacidad de seguir adelante cuando perdemos la motivación, el esfuerzo sostenido a lo largo del tiempo.

Podemos entrenar y desarrollar nuestra disciplina al igual que cualquier otra característica o habilidad. Para ello podemos practicar el ir adquiriendo pequeños hábitos que nos ayudan a alcanzar y a mantener la fuerza que nos ayuda a realizar estas tareas.

Ejercitando nuestra disciplina poco a poco conseguiremos que cada vez nos cueste menos esfuerzo hacer aquello que tenemos que hacer, o que queremos hacer porque sabemos que es bueno para nosotros, pero nos da pereza o nos aburre hacerlo en un momento determinado. Según vayamos adquiriendo más disciplina esto nos costará cada vez menos esfuerzo y obtendremos cada vez mejores resultados.

Según Salinas, O. (2001) podemos definir entonces a la disciplina laboral como  el conjunto de acciones tendiente a lograr el acatamiento del código de conducta de la empresa por parte de todos sus integrantes. El propósito de las acciones disciplinarias es asegurar que el comportamiento y desempeño de los trabajadores se ajusten a los lineamientos conductuales de la empresa. 

El acatamiento de las políticas  normas y reglamentos no solo se logran a través de la aplicación de acciones disciplinarias para los que se desvían de ellas, sino a través de recompensas para aquellos que las respetan.

Las Ventajas de Utilizar las Recompensas en Lugar de Sanciones son:
  • Las recompensas estimulan el mejoramiento del desempeño de todos los integrantes de la organización.
  • se evitan las reacciones negativas que genera la mayoría de las acciones disciplinarias correctivas.
Importancia de la Disciplina Laboral

Según Salinas, J (2001) admite con facilidad que la disciplina laboral es necesaria para vivir y trabajar en armonía y en eficiencia. El descuido de las acciones disciplinarias genera un clima laboral indeseable tanto para los trabajadores como para la institución en general. Aun las acciones disciplinarias negativas o correctivas pueden considerarse como una oportunidad de aprendizaje y mejoramiento para las partes involucradas: el trabajador aprenderá a mejorar su comportamiento y el directivo a conocer las causas que mueven a sus colaboradores a tentar contra las relaciones humanas y la productividad. 

Clases de Faltas

Las infracciones disciplinarias pueden ser clasificadas en dos grupos:

  • Conductas que afectan directamente el rendimiento en el trabajo, como ausentismo, impuntualidad, negligencia e insubordinación.
  • Conductas antisociales como pelear, amenazar, robar, aceptar sobornos, usar estimulantes y falsificar documentos. 
Las Acciones Disciplinarias en el Trabajo

Los esfuerzos que puede realizar la empresa para mantener un comportamiento adecuado de sus integrantes incluye acciones disciplinarias de tres clases: a). preventivas y b). Correctivas, c) progresiva

La disciplina preventiva contempla las acciones que se realizan para animar a los trabajadores a respetar sus políticas  normas y reglamentos. La disciplina correctiva es posterior a la infracción y procura desalentar cualquier tipo de violación al régimen disciplinario en el futuro.

Un primer tipo de disciplina es la llamada preventiva, en la cual la organización hace todo lo posible para que los empleados cumplan las normas y procedimientos para evitar inconvenientes. Se busca con esto fomentar la autodisciplina en vez de imponer métodos para evitar desórdenes o futuros problemas.

El departamento de personal de la compañía debe velar por la disciplina preventiva, desarrollando programas para evitar el ausentismo o los accidentes, o comunicando a los empleados las nuevas reglas que deben cumplirse dentro de la organización. Así mismo debe explicarlas y apoyarlas para que exista una perfecta concordancia entre lo que se busca y lo que se hace.

El mismo departamento de personal debe cuidar el reglamento, ajustándose claro está, a los derechos que tenga el personal ya que no es conveniente crear prohibiciones sin sentido u otras que puedan causar un malestar general en los trabajadores. Es decir, más que normas, recomendaciones de cómo puede realizarse de una mejor forma una actividad o labor.

Un segundo tipo de disciplina es el que se conoce como correctivo, en donde se realiza una acción o procedimiento después que se ha infringido una norma. Con esto se busca que el error no se vuelva a cometer y se garantiza que la regla nunca más será rota. La acción disciplinaria más común que se toma en estos casos es sancionar a la persona que generó el problema, ya sea suspendiéndolo o advirtiéndolo para que no vuelva a cometer la falla.

Sin embargo, no basta sólo con castigar. Dicha acción debe sustentarse para que reine un clima de justicia y equidad. Si una falla fue cometida por un mensajero y otra por un supervisor, no debe existir desigualdad al momento de sancionar a ambas personas. Con esto se genera un ambiente en el cual todos los empleados notarán que se aplican las mismas normas en toda la organización.

En vez de reprender, la disciplina correctiva debe educar, corregir, alentar a los empleados para que los errores no se vuelvan a repetir. De lo contrario se creará un ambiente de insatisfacción, rechazo, temor y apatía tanto al supervisor como a las reglas que éste representa.

En ciertas ocasiones se presenta el caso en que una persona comete equivocaciones reiteradamente, sin atender las recomendaciones o advertencias que se le hacen. Es aquí cuando se debe implantar un sistema de disciplina progresiva en donde a medida que se van cometiendo fallas, se va incrementando el grado de castigo, empezando por una simple amonestación verbal hasta llegar, si es el caso, a la terminación del vínculo laboral.

Estas medidas graduales se utilizan para darle tiempo al empleado que corrija su “marcha” y se dé cuenta que está cometiendo errores muy seguido. Sin embargo, en algunas situaciones como el hurto o la agresión física, se procede de inmediato a despedir al individuo.

Como vimos anteriormente, una correcta implantación de la disciplina es necesaria para evitar que se incumplan las reglas o normas dentro de una organización. Lo más importante es que las acciones que se vayan a tomar no perjudiquen al infractor sino que le enseñen y lo eduquen para que en el futuro no vuelva a reincidir en su error.

Referencias Bibliográficas

Guzmán, M   (2011). Disciplina Personal: Disponible en http://www.exito-personal.com/disciplina/ .[Consultado el 4 de Diciembre 2015]

Salinas, O  (2001). Tipos de disciplina laboral: preventiva, correctiva y progresiva: Disponible en  http://www.gestiopolis.com/tipos-disciplina-laboral-preventiva-correctiva-progresiva/  .[Consultado el 4 de Diciembre 2015]


Escobedo, R  (2013)  Cultura Física: Disponible en http://prepas.uanl.mx/?p=13582. [Consultado el 4 de Diciembre 2015]

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